|
Que prime el interés general
Desde el 26 de mayo, la mayoría de las instituciones públicas de la isla se encuentran gobernando en minoría: Arrecife, Yaiza, Tías, San Bartolomé y Teguise. Igualmente el Cabildo de Lanzarote. Yo no voy a entrar en los problemas internos -si los tienen- de los partidos políticos, pero me parece frustrante que después de cerca de un mes y medio, aún no haya visos de conformar los grupos de gobiernos con mayoría suficiente para, de forma urgente, iniciar una nueva etapa política que devuelva la estabilidad en las citadas instituciones. Además sería importante que sobre todo en Arrecife y en el propio Cabildo se recuperaran los grandes proyectos que tanto la capital como en el ámbito insular se pide a gritos. De esa forma se recuperaría la confianza en una población que ha percibido, en estos años, una sensación desesperante al comprobar las estrategias fatales que han seguido los gobernantes, sobre todo, en las dos instituciones citadas, donde han predominado una mezcla de idiotez y perversas actitudes, trayendo como consecuencia una parálisis total y, lo que es peor, tirarse piedras a su propio tejado. Ahora, es el momento de, al menos, recuperar los dos años perdidos porque se ha estado trabajando para la nada. Envolver a la isla con altas dosis de coherencia, optimismo y pragmatismo es sólo lo que pido para encaminar a la isla por un rumbo más eficaz y riguroso, alejado de beligerancias, estrategias erróneas y frivolidades. Pero para reflotar estas instituciones se exige, en principio, al partido socialista –si consigue acuerdos con otros partidos para gobernar- un cambio de talante y la primacía del interés general y no partidista y electoralista que nos ha llevado a tan grave situación. Y si el partido socialista tiene que sacrificar algunos de sus mandatarios en Arrecife y Cabildo para cogobernar, no le queda otro remedio que hacerlo, porque de lo contrario podría suceder que se conformaran otras mayorías, dejando a los socialistas en la oposición. Lo que no se puede seguir camuflando es el grave deterioro que arrastra el Ayuntamiento de Arrecife y el Cabildo Insular.
Ellos mismos saben que no se puede continuar con el desbarajuste creado en ambas corporaciones tras la Operación Unión pero, también hay que decirlo, que el mal viene desde antes de dicha operación policial. Quiero expresar con esto que el pacto PSOE-PIL inició su andadura sembrando trigo en un pedregal y ahora la responsabilidad de despejar el terreno es de ambos. No obstante, el resto de partidos deben acelerar sus propuestas para enmendar el rumbo de una isla que hace aguas por todas partes. El futuro de Lanzarote depende de ellos. No hay mal que por bien no venga y si ahora se abre un mundo de posibilidades y oportunidades hay que aprovecharlo para enterrar de una vez las noticias negativas que nos han perseguido en esta legislatura. Al menos, podemos ver la cara amable de una crisis global pero también derivada por la ineficacia política local.
Hay que apostar para que la sensatez y el sentido común puedan resolver las grandes asignaturas aún pendientes, en la isla de Lanzarote. La “Operación Unión” nos ha brindado la ocasión. Pues, a aprovecharla.
|